Los perfumes de Lush: Karma y Amelie Mae. - My Cosmetic Art
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21 feb. 2018

Los perfumes de Lush: Karma y Amelie Mae.

Hace poco más de un mes, a pocos días de mi Examen de Oposición, desde Lush se pusieron en contacto conmigo para saber si conocía los perfumes de la marca, y si quería hace una cata con ellos cuando pudiera. La perspectiva de pasar toooodo el día sola en la biblioteca no me motivaba y pensé que un paseo para visitar el Spa de Madrid (y de paso hacerme con alguna de sus Ediciones Limitadas de San Valentín) aligeraría mi carga estudiantil. Eso, y que si Lush me dice ven, yo lo dejo todo.

Los perfumes de Lush: Karma y Amelie Mae.

Antes de entrar en materia quería comentaros que me gustaría hablaros de perfumes más a menudo, pero si os digo la verdad cuando lo hago los posts no tienen demasiado éxito... Una pena, porque el mundo de la perfumería me gusta mucho, en especial si se aleja de los perfumes más típicos, de perfumería nicho, esa que es el verdadero arte de la cosmética.

Un perfume dice tanto de nosotros como nuestra vestimenta, más incluso, un perfume es más bien una parte casi espiritual de nosotros mismos, nos viste por fuera y también dice mucho de lo que llevamos dentro, es sin duda una elección muy personal. Por eso prefiero no decantarme (salvo excepciones) por perfumes digamos, comerciales, esos que salen en los anuncios de la tele por Navidad, fáciles de encontrar, fáciles de llevar... esos que se adivinan porque son populares. Hay alguno que me ha gustado, incluso que he tenido en repetidas ocasione; ahí están Flower by Kenzo, o Coco Madmoiselle de Chanel, son mis preferidos, y de más jovencita solía gastar Deep Red de Hugo Boss en las ocasiones especiales, pero una de las cosas que me ha traído el blog ha sido la oportunidad de conocer la cosmética nicho, y no, no tiene nada que ver con la perfumería más comercial. En primer lugar suelen ser perfumes más caros, y no es difícil acceder a ellos, sólo hay que saber donde buscarlos. En cuanto a sus notas, son perfumes que en muchas ocasiones son unisex, que no son tan sencillitos de usar, no les iba a gustar a tantas personas, pero que hacen sentir a su portador realmente especial.

Los perfumes de Lush tienen mucho en común con la perfumería nicho: son unisex, puede que alguno pueda parecer más tradicionalmente femenino o masculino, pero, como toda la perfumería tradicional, hasta la llegada de Chanel allá por los años 20 si no me equivoco, no se hacen pensando en hombres o en mujeres. Muchos son tan especiales que es a veces necesario estar inspirado para llevarlos puestos. Y todos ellos tienen mucha personalidad. Eso sí, los precios están al alcance de todos los públicos, no son tan caros como los perfumes nicho. Y es que Lush no sería Lush sin sus perfumes, porque quienes conocemos la marca sabemos que una de las cosas que más enganchan de la marca son sus aromas, muchos de ellos inconfundibles.

Los perfumes de Lush: Karma y Amelie Mae.

Y luego están los formatos, otra cosa en la que Lush sabe innovar que es un gusto. Es precisamente en los perfumes donde he visto una mayor evolución en sus envases. Los perfumes sólidos por ejemplo, perfumes en crema perfectos para llevar a todas partes, los conocí en formato stick, similar al de un bálsamo de labios -podéis verlo aquí-. ¡Eran terribles! El envase no era retráctil, y aplastar la barrita con la tapa era muy fácil. Luego llegaron las latas, más bonitas por su diseño y facilitas de abrir, cerrar y dosificar, pero problemáticas en los países con veranos muy cálidos como el nuestro. Y por último han sacado envases de cristal, menos chulos y más pequeños pero sin el inconveniente de que el contenido se recaliente, se derrita y se derrame.

Los perfumes de Lush: Karma y Amelie Mae.

Por no hablar de las tarjetas de ducha, jabones que ocupan lo mismo que una tarjeta de visita y que son una opción fantástica para viajar muy ligeros de equipaje. Cada tarjeta tiene un uso de 3 ó 4 duchas aproximadamente, y estas que tienen los aromas de sus perfumes dejan la piel realmente perfumada. Cada una cuesta 2,50 €.

Los perfumes de Lush: Karma y Amelie Mae.

En cuanto a los perfumes en formato tradicional Lush ha pasado a apostado imagen más minimalista que la que tenía, dejando tan solo la etiqueta en blanco con el nombre de sus perfume en negro en su tipografía habitual, unificando así toda la colección. Personalmente me gustaban más los diseños con dibujitos, principalmente porque yo soy como una ancianita, me guío por los colores de las pastillas más que por sus nombres.

Además con esta vuelta de tuerca a la imagen de sus perfumes, Lush aprovechó la ocasión (los cambios se implementaron el pasado septiembre) para lanzar nuevas fragancias, Gorila Perfume Volume IV, inspiradas en el Hogar, sea lo que sea que signifique esa palabra para cada uno de nosotros. Me encantaría hablaros de la media docena de nuevas fragancias pero nos eternizaríamos. Por otro lado no me fue sencillo elegir una, hasta casi el último momento estaba casi segura de que sería I'm Home quien se vendría a casa conmigo, pero finalmente me decanté por un aroma totalmente diferente, por Amelie Mae, y es que todas y cada una de ellas son realmente especiales.


Ahora mismo puedo decir que poseo dos de las joyas de la sección de perfumería de Lush en mi casa.

Karma, uno de los aromas más míticos de la marca, que cuenta con un buen puñado de productos con esta fragancia: un jabón, un champú sólido, una burbuja de baño, una hidratante corporal... Karma es uno de los aromas más característicos y más reconocibles de Lush, es cálido, y aunque a más de uno le pueda parecer masculino yo lo llevo orgullosa de saber que es muy probable que alguien al acercarme a mí exclame entusiasmado que huelo a pachuli. Tiene también un punto cítrico de naranjas, y otro un poco más especiado. Al principio puede parecer un poco fuerte pero luego se aligera y se matiza con el paso de las horas, porque dura horas y horas en la piel (la versión perfume en spray, los sólidos duran menos). No deja indiferente a nadie. Cuesta 39 € la versión de 30 ml y 79 la de 100 ml.

Si metéis las narices en Amelie Mae no vais a quedar indiferentes. Para empezar tiene detrás una bonita historia, y es que está hecho para la hija pequeña del perfumista jefe de Lush, Simon Constantine, a petición precisamente de su hija mayor que ya tenía en la marca una fragancia inspirada en ella. Le preguntaron a Amelie a qué le gustaría que oliese su propio perfume y ella dijo que ha moras, a rosas, a lavanda y flores, y sí, Amelie Mae huele a moras, a rosas, a lavanda y a flores. Es un perfume intenso pero no invasivo, dulce pero no empalagoso, con un toque infantil pero no es inocente. Es cálido y frutal, y a la vez fresco y floral, puede resultar femenino pero sin caer en lo ñoño o en lo frágil; es delicado y a la vez enérgico, como inquieto. Fácil de llevar y con una gran personalidad. Es una maravillosa contradicción. Lo tenéis que oler. Está hecho con rosas, lavanda e ylang-ylang, y no sé de dónde puñetas salen las notas de frutos del bosque pero las tiene. Además tengo buenas noticias: no es de lo perfumes más caros, cuesta 25 € el formato de 30 ml y 49 el de 100 ml.

Para terminar voy a decir algo que está a medio camino entre Lush, Amelie Mae y la fantasía y que me va a hacer quedar como una auténtica friki, pero me da igual. Desde que era adolescente me encanta la literatura fantástica, y si bien me gustaría decir que hoy devoro ese tipo de libros como lo hacía antaño, el paso de los años no me ha hecho perder el gusto por ella aunque si procurar decantarme por libros de esta temática con tientes un poco más adultos. Sin duda una de las últimas sagas que calló en mis manos y que reúne estas condiciones es la de Geralt de Rivia del escritor polaco Andrzej Sapkowki (los dos primeros de la saga, de relato corto, son auténticas obras de arte seáis o no consumidoras de este tipo de literatura). Bien, en esta saga existe un personaje llamado Yennefer de Vengerverg, una hechicera, y si preguntáis a cualquier lector de la saga a qué huele Yennefer os dirá que a grosellas y a lilas (comprobado, lo acabo de probar con mi churri, y os aseguro que él es daltónico de aromas). En el libro lo repiten una y otra vez. Y si bien creo que Amelie Mae es posiblemente el perfume que más se acerca al utilizado por este personaje, también estoy segura de que si una marca pudiera recrear el perfume de Yennefer de Vergerverg que todos tenemos en la cabeza esa marca sería Lush. Queda hecha la petición.

Y ahora contadme, ¿habéis probado algún perfume de Lush? ¿Cuál es vuestro favorito? Creo que Lust es es uno de los más populares.

8 comentarios:

  1. no los he olido, indagare

    Feliz miercoles cielo
    www.masqueropa.blogspot.com

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    1. ¡Y me cuentas! Ya verás como te gustan.
      Un beso guapa.

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  2. a mi me hace mucha gracia el formato de las tarjetas de ducha

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    1. Para viajar son la leche de prácticas.
      Un beso guapa.

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  3. Respuestas
    1. Gracias a ti por pasarte :)
      Un beso Aniña.

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  4. No he probado ningún perfume de la marca, pero me encantaría probar el Vainillary. EL formato de tarjetas de ducha es muy práctico y novedoso, me recuerda a las finas láminas de jabón.

    Hertally's Makeup ~

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    1. Pues tal cual, es como una lámina de jabón pero más gordita y se usa alguna vez más. Es genial para viajar ligero.
      Un abrazo guapísma.

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@mycosmeticart

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