Las mujeres no deberíamos tener derechos - My Cosmetic Art
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8 mar. 2014

Las mujeres no deberíamos tener derechos

Menudo título ¿verdad? Seguro que me gano algún unfollow hoy, pero antes de que ninguna me enviéis al cajón del olvido voy a ver si soy capaz de explicar, ordenar y exponer todas las ideas que tengo y se me pasan por la cabeza. Diré simplemente y para empezar que las mujeres no deberíamos tener derechos, porque no nos están otorgando nada que no sea nuestro, y que nos han arrebatado después de años y años de sometimiento a una sociedad patriarcal de la que nosotras somos tan partícipes como ellos.

Hoy es el Día Internacional de la Mujer, y el hecho de que se tenga que marcar un día en el que ensalzar nuestros logros, nuestra faceta de luchadoras y nuestras reivindicaciones me resulta cuanto menos preocupante. No estoy en contra ni muchísimo menos, sobre todo por el hecho de ser internacional, porque si bien en los países desarrollados ya hemos caminado y avanzado mucho para situarnos junto a nuestros compañeros varones en lo que a reconocimiento y derechos se refiere, en otros países el sometimientos femenino es simplemente atroz. Pero lo siento mucho, hoy voy a ser un poco egoísta, y me voy a referir cuando hablo a nuestra sociedad.



No me declaro feminista como tal, simplemente una persona con sentido común que está aprendiendo a cuestionar ciertas enseñanzas y valores que a las mujeres nos han inculcado, queriendo o sin querer, desde que hemos nacido; bien por medio de nuestra propia familia, bien por los medios de comunicación, bien por convenciones sociales. Tampoco quiero estar a favor de la discriminación positiva pero cuando veo que la comisión para la derogación del derecho al aborto está compuesta por 15 hombres me doy cuenta con cierta rabia que puede ser necesaria.

Hace poco, tan solo unas semanas, mi abuela me hizo la siguiente pregunta: "Hija, ¿a tí Roberto te ayuda en casa?". Podría haberme limitado a decir que sí, ya que mi abuela es una mujer mayor, chapada a la antigua (no extremadamente todo hay que decirlo), y que ha vivido toda su vida en un pueblo de Ávila. Sin embargo mi respuesta fue que Roberto no me ayudaba, sino que él vivía en casa lo mismo que yo, y que por tanto lo que hubiera que hacer en casa era responsabilidad tan suya como mía. En este sentido tengo que alabar la educación que mi chico ha recibido por parte de su madre, porque esta lección casi me la ha enseñado él. Me explico: el verano pasado me quedé en el paro. Hasta entonces todo había sido mucho más fácil porque en lo que a la vida diaria se refería trabajábamos las mismas horas (también tengo que decir que mis condiciones laborales eran poco menos que tercermundistas, estaban a años luz de ser ni siquiera medio parecidas no solo a las que él tiene ahora, sino a las que tenía cuando comenzó a trabajar como medio podía considerarse mi caso). Tras irme al paro y pasar todo el día en casa (estudiando, llevando mi blog y haciendo trabajos de fotografía cuando se puede) asumí que mi responsabilidad era tener el piso como una patena. La frustración no tardó en llegar por dos motivos, el primero es que soy un ama de casa mediocre, hecho que dentro de mi gran familia de corte ampliamente patriarcal y tradicional -y ojito que esto lo hacían las mujeres- se ha encargado de recalcarme desde que tuve edad para poder coger una escoba (mis primas eran fabulosas porque tenían a sus madres las casas limpias y recogidas, y en cambio mi escritorio estaba siempre desordenado y hasta arriba de libros y papeles). El segundo motivo de frustración os podéis imaginar que deriva de esto último que os he contado: me he esforzado para tener estudios, que al margen de todo es el mejor legado que mis padres obreros me han podido dar (y visto lo visto parece que no muchos hijos de obreros van a poder decir esto de aquí a muy poco tiempo), me he esforzado para poder tener más oportunidades y ahora me veo en el lugar que he tratado de evitar toda mi vida: encerrada en casa y dependiendo de mi pareja. Pero yo soy afortunada, porque él, precisamente él me ha mostrado la igualdad en el hogar puede ser un hecho. El trabajo supongo que vendrá antes o después.

Con esta parrafada he querido decir muchas cosas: lo primero es que yo misma que siempre he defendido las capacidades de las mujeres y la igualdad para con los hombres me he otorgado yo solita esas responsabilidades domésticas que "son cosa nuestra" (evidentemente ahora que estoy en paro yo desempeño alguna más por una cuestión práctica, pero eso no quiere decir que lo asuma como una obligación o como cosa mía porque soy mujer). Por otro lado, a pesar de estar tan capacitadas como ellos, o más si tenemos en cuenta que cada año se licencian más mujeres que hombres, nuestro camino para conseguir un buen empleo, reconocido y con un sueldo decente, es mucho más largo y más difícil que el de ellos, y no lo digo porque mis condiciones laborales fueran fruto de la desigualdad, lo digo porque ha día de hoy, las mujeres y especialmente las afortunadas que ocupan puestos altos, tendrían que trabajan 80 días más al año para que sus sueldos se equiparasen a los de sus colegas varones. Si a esto se le añade que muchas de ellas, son madres, la historia se complica. Trabajo y maternidad, dos cosas a las que las mujeres parecemos estar obligadas, y que si nos paramos a pensar es una locura a día de hoy. Las medidas para la conciliación de la vida laboral y la atención de los hijos son inexistentes en este país, e incluso en casos de total igualdad en la pareja, con empleos que suponen un mínimos de 10-11 horas dedicadas al día (8 de jornada laboral, 1 de comida y 1-2 de desplazamiento) ¿cuándo se supone que atiendes las necesidades de tus hijos, y tus propias necesidades para con tus hijos?

Porque por otro lado está claro que una mujer tiene que ser madre, sino mirad ahora, que nos quieren quitar la decisión de si queremos o no estar embarazadas. Y aquí volvemos a roles y necesidades que nos inculcan: a mi edad mi madre ya era madre, me tenía a mí. Yo, hoy por hoy ni me lo planteo y no porque no pueda. No soy una persona que sienta una gran devoción por los niños (y eso parece que en una mujer está mal), pero algún día espero tener hijos. Y sin embargo muchas veces me pregunto si este deseo es un deseo real o es un deseo implantado... La decisión de un hombre de no ser padre puede considerarse normal, sin embargo en una mujer parece ser fruto de algún problema, bien físico, bien psicológico, en incluso puede ser social, pero no deja de verse como un problema y no como una posible elección.

Lo de la violencia de género ya es para hacer un gran capítulo aparte, una lacra. Esta semana ha salido en los medios de comunicación un cifra que da auténtico miedo: 62 millones de europeas (europeas señoras y señores, mujeres del primer mundo), son víctimas de la violencia de género ¡Ay cuánto os podría hablar de ella desde la experiencia! Y no solo eso, pensábamos que en este sentido avanzábamos, que las generaciones venideras serían más igualitaras, y sin embargo vemos como esta violencia de género se extiende en parejas de adolescentes que ven los celos como un síntoma de amor o el control como un signo de protección. ¡Qué importante es la educación! Y precisamente hablando de educación, sí, nos tienen que educar en la igualdad y en el respeto, no solo enseñarnos a nosotras a defender nuestros derechos sino a ellos a que los tenemos, a que no somos objetos, a que llevar faldas cortas y escotes pronunciados no son sinónimo de que queramos que nos toquen, que no es una provocación sino una forma de libertad. Una vez leí en una pancarta un frase sobre la que todxs deberíamos reflexionar: Vivimos en una sociedad en la que a las mujeres nos enseñan a cuidarnos de no ser violadas, pero no enseñan a los hombre a no violar. Desde luego está llevada al extremo, pero pensad en ello.

Es precisamente por todo esto por lo que las mujeres tiene derechos. Derechos que tenemos que defender, que pelear, pero que son nuestros no porque la sociedad nos los de, no nos dan nada que no nos pertenezca, simplemente los tenemos porque somos personas, porque no somos inferiores, porque no estamos supeditas al hombre, no estamos tras ellos como perfectas esposas ni obedientes hijas, sino que tenemos que caminar a su lado; no como nuestra media naranja, no como la parte que nos completa sino como las que nos complementa, como compañerxs de viaje. Pero queridas, esta última lección somos nosotras las primeras que tenemos que aprenderlo e interiorizarlo.

Hoy es el Día Internacional de las Mujeres: trabajadoras, compañeras, madres, amas de casa, estudiantes, hijas, lesbianas, abuelas... todas celebramos que somos mujeres, celebramos nuestra feminidad o celebramos la ausencia de feminidad, celebramos que hemos luchado y que luchamos y que seguiremos luchado por la igualdad, porque al final no haya nada que reconocer ni celebrar ni pelar, sino que todo eso a lo que aspiramos y que es nuestro será una realidad.

25 comentarios:

  1. Iba a escribir una parrafada, no lo haré. Sólo decir que qué importante es la educación desde la igualdad, porque no toda educación debe ser válida. Yo ya me he ganado un unfollow, espero que no tengas muchos. También es triste recibirlos por hacer una reflexión por lo que creemos que las mujeres merecemos por ley...
    Besos guapa y que disfrutes del día.

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    1. Sois toda libres para poner cuantas parrafadas estiméis necesarias. ;)

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  2. Me ha gustado mucho tu reflexión, cada uno es libre de expresarse y nunca dejaría de seguirte por no compartir contigo opiniones.

    Mil besos y feliz fin de semana,
    NK Girl

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    1. Gracias NK Girl, es una reflexión que no comparte tanto el tono festivo del Día de la Mujer que estoy viendo por las Redes Sociales, pero era más o menos lo que sinceramente quería expresar.
      Me alegra saber que hay muchas toleráis la disparidad de opiniones :)
      Un abrazo!!!

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  3. de unfollow por mi parte nada de nada, más bien un gracias

    yo no soy para nada feminista, soy mujer y punto. Mujeres y hombres debemos tener derechos por igual, cobrar el mismo sueldo por hacer el mismo trabajo y que se nos trate como iguales.
    sobre el tema de la maternidad, tengo claro que NO quiero ser madre y ello no me hace ni mejor ni peor, simplemente es mi elección y debe ser respetada tanto como la de la mujer que desea serlo.

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    1. Amén Roser Valo. La maternidad es una elección y la no maternidad también. Y no ser madre no nos hace menos mujeres.
      Mil gracias por tu aportación y un abrazo fuerte.

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  4. Entendí el título de tu escrito al momento de leerlo y sé lo que quieres decir con él. Para mí, lo importante sería no tener que celebrar nunca un día como hoy, sinceramente, porque significaría que todos, tanto hombres como mujeres, somos iguales y con los mismos derechos por el simple hecho de ser personas. Debería ser indiferente el sexo de cada uno. Me ha encantado leer tu punto de vista sobre este tema.

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    1. Las malditas etiquetas ¿verdad? Me alegra que entendieras el título!! En Twitter me temo que me ha valido un para de unfollows, pero me parece que es bastante reivindicativo.
      Un besazo!

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  5. Jajaja si alguien te hace unfollow por esto, pues es que no merecía seguirte :)

    Me ha gustado mucho tu opinión, como mujer trabajadora que tiene que ir persiguiendo a su novio por casa para que haga su parte, jejeje. No, ahora en serio, mi madre, mi abuela, mi suegra, etc etc, siempre asumen que las mujeres deben ser las que cocines, limpien lleven la casa etc. En mi caso particular, cocino siempre yo, pero porque me encanta y si fuera por mi novio siempre comeríamos pasta y pizza :P Pero tema tareas del hogar, intento repartir, incluso él se curra a veces más que yo, y esto lo veo lógico, no porque lo haya visto en mi casa, sino porque trabajando ambos, no entiendo por qué tendría que hacer yo más, cuando lo odio!

    Respecto a ser mamá, igual algún día lo seré, pero no lo se, estoy un poco harta de que todo el mundo empiece a presionarte cuando cumples los 30 para empezar a formar una familia, igual quiero viajar y tener gatitos por casa, oye;)

    Aiii que rollazo te he echao!!!

    Un beso guapa! Feliz día!

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    1. ¿A los 30? Yo tengo 27 y con eso de que estoy en el paro mi padre ya me ha dejado caer que sería un momento estupendo para darle nietos.
      Yo al verdad es que en temas de reparto de tareas no me puedo quejar ni un poquito. Sí, lo de guisar lo hago yo porque tengo más predisposición, pero unos filetes y unas patatas fritas las prepara él. Yo me encargo de los baños, pero las coladas suelen ser cosa suya. Incluso nos repartimos para bajar a pasear al perro.
      Un besazo!!!

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  6. Que buen post guapa! te entiendo perfectamente sobre todo en lo de los estudios, estar toda la vida estudiando para ahora estar mirando en la pared me saca de mis casillas, que pases un buen día ,besitos

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    1. Seguro que hay algo grande esperándonos Melyssa, antes o después tiene que llegar :)
      Ánimo y un abrazo.

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  7. Me agrada mucho leer una reflexion de este tipo en uno de los blogs que sigo.
    Comparto tu opinion, en algunos momentos de tu escrito me siento totalmente identificada con lo que escribes.

    Un abrazo :)

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    1. Me alegro ametsak, tenía la necesidad de compartirlo con vosotras, me alegro que estéis de acuerdo.
      Un abrazo.

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  8. Muy buen post y muy buena reflexion. Y estoy muy de acuerdo contigo, somos todos iguales tanto para lo malo como para lo bueno asi que un trato igualitario y justo. Un besito guapa!
    http://cristinastyleblogmoda.blogspot.com.es/

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    1. Nos queda por pelear, tanto en el ámbito familiar como en el social y el laboral. Esperemos no tener que ir hacia atrás...

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  9. Pues yo estoy de acuerdo con tus reflexiones!! Saludos!

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  10. Yo tengo 18 y decir que entre los de mi generación nunca he notado muestra de machismo, más bien somos nosotras las que llevamos las riendas.

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    1. Hola Mariela. No hablo de casos concretos ni es tampoco una cuestión de quien lleva las riendas, en mi post he querido defender la igualdad. Al afirmar que crece la violencia machista entre adolescentes me baso en noticias recientes vistas en medios de comunicación, en la creación de guías y proyectos que muchas instituciones han realizado para la identificación y prevención de violencia de género en jóvenes de entre 14 y 18 años, y las estadísticas facilitadas por el Instituto de la Mujer, según las cuales por ejemplo desde 2007 más de 1000 adolescentes se han visto envueltos en juicios por violencia machista.
      Un abrazo y gracias por tu aportación!!

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  11. Me ha encantado leerte, y de unfollow nada de nada.
    Un besote!

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  12. No puedo estar más de acuerdo contigo!! Feliz día de la mujer :) Un abrazo!

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    1. Un abrazo para ti también. ¡Feliz día de la Mujer!

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  13. No solo no es para hacerte un unfollow sino es para queererte, hay que tener las ideas claras! no pedimos peras al olmo, sino NORMALIDAD Y SENTIDO COMÚN, besitos

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@mycosmeticart

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